Archivos para marzo 30, 2008

Mercedes Benz 300 SLR MN, 1955.  Escala 1:18

Para los aficionados al automovilismo uno de los coches  con mejor estética y un mito en la historia, es el 300 SLR, una flecha de plata que con un motor de 3.0 litros, ocho cilindros en línea que generaban 310 hp, y unido a los grandes pilotos Stirling Moss y Juan Manuel Fangio se pudo traducir en en año de 1955 en un primero y segundo puesto en la mítica carrera de la Mille Miglia.
La carroceria del 300 SLR se produjo utilizando capas de magnesio, que resultaba más ligero que el aluminio. Así se entiende que consiguiera implantar al volante de Moss el record en la Millie Miglia de 1955, un record nunca roto, estableciendolo en 10 horas, 7 minutos y 48 segundos, con un promedio de 157.7 km/h, casi 16 km/h que el anterior registro.

A pesar del nombre, el 300 SLR se basó en la raza de Mercedes Benz W196, con 8 cilindros en línea pero con un motor que pasó de 2500cc a 3000cc, sustituyendo a su vez la gasolina por una mezcla de combustible que incluía el peligroso metanol, algo que hizo que Fangio no se preocupase prácticamente del retrovisor.

Hablar del 300 SLR es hablar de victorias, Suecia, Irlanda, la Targa Florio y campeonato del mundo de constructores en su categoría, pero también es hablar de tragedia, la “Tragedia de Le Mans” protagonizada por un 300SLR conducido por Pierre Levegh que se llevó consigo a casi 100 espectadores…, tragedia que marcaría el final de una época para Mercedes.

Como ya se menciono, en Le Mans el 300 SLR encontró su Waterloo, ya que en la carrera del año 1955, el 300 SLR de Pierre Boullion ( más conocido como Levegh ) choco contra el público, falleciendo el piloto y 90 espectadores. En esa carrera el equipo Mercedes Benz decidió retirarse de la competencia y a fin de año decidió retirarse también de las competencias de Formula Uno por una larga temporada, iniciada con la tragedia de Le Mans, sumada a la muerte de Ascari y de Bill Vukovich en Indianapolis, lo que hizo replantear la realización de competencias a más de una organización de Grandes Premios por lo que Alemania, España, Francia y Suiza cancelaron sus competencias oficiales.


Colección: OLA, México

Ford Thunderbird Sports Roadster, 1962.  Escala 1:18

El convertible de Ford fué la base sobre la que se diseño el Sports Roadster de 1962, que incorporaba una gran capota de fibra de vidrio que lo transformaba, casi al instante , de un vehículo de 4 plazas a un biplaza. La sección de la capota más cercana a las cabeceras, contaba con un diseño en herradura para adaptarse a la perfección a los asientos envolventes. Su ajuste suave y aerodinámico se consiguió gracias a unos respaldos de asientos que se empotraban en las cabeceras. Para el año de 1963 se incorporo como novedad molduras laterales en la carroceria, una parrilla ligeramente retocada y luces traseras de nuevo diseño entre otras.

El prototipo del Thunderbird Sports Roadster incorpora llantas cromadas de 18 pulgadas, una línea posterior descendente y elementos de diseño exclusivo. Toda una representación auténtica de la esencia del Thunderbird. La toma de aire cromada integrada al cofre y los faros redondeados de gran tamaño realzan la apariencia esbelta del vehículo. La parrilla en acabado cromado con un diseño de trama en forma de ” cesta metálica ” viene a conformar la herencia de diseño de este prototipo que se caracteriza por la limpieza y suavidad de sus lineas. La pintura exterior es de un color rojo intenso, lo que convierte al Sports Roadster en toda una belleza al más puro estilo americano.

En lo que corresponde al interior del vehículo, el volante de tres radios, la perilla de la palanca de cambios, el freno de mano y el descansabrasos van forrados en piel. Las agujas de los indicadores son de color turquesa y van montadas sobre esferas metálicas. Tiene aplicaciones metálicas en el tablero de instrumentos y los paneles interiores de las puertas incorporan aluminio y botones en acabado metalizado.
El prototipo del Thunderbird Sports Roadster simboliza el romanticismo de la conducción relajada y al aire libre, así como un fenómeno conocido como Thunderbird.


Colección: OLA, México

Mercedes Benz 190 SL, 1955. Escala 1:18

Juventud eterna es una cualidad que pertenece a un número reducido de coches, y el Mercedes Benz 300 SL Coupé sin duda alguna pertenece a este grupo de élite. El vehículo se presentó por primera vez en el Salón Internacional de Nueva York en 1954 y ya dejaba entreveer que se convertiría en un icono dentro de la historia del automovilismo. En el año de 1999 fue considerado coche del siglo. El toque esencial de inspiración lo aportan su puertas, abriéndose hacia el cielo dejando revelar el interior fuerte y esculpido. “Gullwing” o alas de gaviota, que no se aplicaron en el modelo convertible por obias razones.

La historia del 300 SL está estrechamente ligada a la vida de un admirador muy influyente, Maximilian E Hoffman, un importador americano, que fue quien impulsó e insistió a Mercedes Benz a construir un gran deportivo de calle. En 1957 finaliza la producción del modelo con un total de 1,400 unidades fabricadas.

La carrocería del 300 SL fue desarrollada con el objetivo principal de conseguir una línea de máximo de aerodinámica. El resultado, es una carrocería con pocos adornos, aerodinámica y que ha conservado su frescura y encanto hasta nuestro días. La estructura tubular de la carrocería no permitía la adaptación de puertas con apertura tradicional por lo que los ingenieros tenían que pensar un concepto de puerta que se abriera verticalmente. Creando así las ya míticas puertas, conocidas por el nombre de Gullwing o alas de gaviota. La estructura tubular del 300 SL, diseñado por Rudolf Uhlenhaut consiguió reducir el peso al mínimo obteniendo la máxima robustez. El peso total del vehículo incluyendo la rueda de repuesto es de 1,295 kilogramos. La carrocería del 300 SL fue construida en gran parte en lámina de acero de alto grado y aluminio que se empleó en diferentes partes del vehículo. Para una disminución de peso, el cliente podía solicitar la carrocería completa realizada en aleación ligera, lo que conseguía reducir 80 Kg su peso total. Solo 29 clientes solicitaron esta opción.

El interior del 300 SL era mas sólido que espectacular. Los asientos venían con tapicería de tela estampada a cuadros, a elegir entre tres modelos diferentes aunque la mayor parte de los clientes optaron por la tapicería de cuero. La pintura interior era por norma de color plata metálico, aunque también se podía elegir: rojo, azul oscuro y negro. El espacio interior es escaso, al fin y al cabo estaba concebido como coche deportivo. El volante podía doblarse permitiendo al conductor colocar sus piernas cómodamente. Una vez en el asiento del conductor uno se deleita dentro de este espacio ergonómico diseñado con un gusto extraordinariamente refinado. El tablero de abordo, está claramente ordenado. Las primeras 300 unidades del 300 SL se vendieron en Europa en 1954, mientras que Maxi Hoffman no tuvo su primer cliente interesado en el modelo hasta 1955. Se construyeron un total de 1,400 Gullwings de los cuales 1,100 fueron a Estados Unidos.


Colección: OLA, México