Archivos de la categoría ‘BUGATTI’

BUGATTI TYPE 59, 1934

Publicado: enero 16, 2011 en AUTOS, BUGATTI
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Bugatti Type 59, 1943. Escala 1:18

Como uno de los autos legendarios pura sangre de Ettore Bugatti, el Bugatti Type 59, es el último Bugatti verdaderamente de carreras. Entre 1933 y 1935, tan solo se fabricaron unas pocas unidades del que muchos consideran uno de los coches de carreras más hermosos de todos los tiempos, sin embargo su trayectoria deportiva no sería tan brillante como su aspecto. El Bugatti Type 59 fue el instrumento del último combate de Bugatti contra sus adversarios de siempre, Maserati y Alfa Romeo, los cuales deberían también tener en cuenta en lo sucesivo, a mediados de los años treinta a las máquinas alemanas. La marca realizó un esfuerzo considerable para su desarrollo. Se realizaron grandes inversiones en un momento en el que la situación financiera de la empresa era bastante mala.

Concebido para la nueva fórmula de los coches de carreras, que limitaba el peso a 750 kilos, sin limitación de cilindrada y con la opción de poder utilizar compresor, el Tipo 59 era un coche profundamente renovado. Su bastidor era más ancho que el del Tipo 51 y también era más ligero. Rebajada su altura para mejorar el centro de gravedad, el motor era un 8 cilindros de 2,8 litros con 6 paliers y cárter seco. Árboles de levas en cabeza y dos válvulas por cilindro. La alimentación corría a cargo de 2 carburadores Zenith invertidos y un compresor, desarrollaba una potencia de 250 hp a 5500 rpm. La caja de cambios era de 4 velocidades. A partir del Gran Premio de Mónaco de 1934, la cilindrada fue aumentada a 3,3 litros (3257 cm3).

En general, la línea clásica del tipo 59 de Bugatti se distingue particularmente por su escape lateral, su suspensión trasera y sus nuevas, magníficas y caras ruedas de radios, tan finos como las cuerdas de un piano, y entre ellas y la llanta se ubicaban los tambores de freno realizados en aluminio. Fueron construidos 6 coches y como Bugatti necesitaba dinero, 4 de ellos fueron vendidos a pilotos privados británicos ( Brian Lewis, Lord Howe, Charles Martín y Lindsay Eccles), la fábrica conservó sólo dos. Al disolverse la escudería, uno fue adquirido por Rey Leopoldo de Bélgica, amigo de Ettore Bugatti.

La primera aparición del Tipo 59 estaba prevista para el Gran Premio de la ACF, pero no estuvo listo. Fue hasta septiembre de 1933 en el Gran Premio de España, celebrado en San Sebastián, cuando conoció su bautismo de fuego, haciendo una pobre actuación. La potencia del Tipo 59 aumentó para intentar, sin  éxito, resistir ante los Alfa Romeo y sobre todo ante los Mercedes y los Auto Unión. Bugatti potenció entonces el coche equipándolo con el nuevo motor 50 B, que podía desarrollar hasta 400 hp. Este colosal motor fue utilizado por primera vez en el Gran Premio de la ACF de 1935, teniendo como piloto a Robert Benoist, fue dominado por Mercedes.

El Tipo 59 recibiría hasta tres versiones del 50 B: 3 litros con compresor atmosférico, 4,5 litros y 4,7 litros sobrealimentado. Fue con la última variante que Jean-Pierre Wimille, al volante de un coche con la carrocería modificada, acabó en segundo lugar en la Copa Vanderbilt celebrada en los Estados Unidos en 1936. Repetiría éxito después de la Guerra en la “Coupe des Prisonniers” celebrada en septiembre de 1945 en Bois de Boulogne. El mismo Jean-Pierre Wimille participó en la famosa carrera del Millón con un 4,5 litros atmosférico, el coche fracasó en Montlhéry y el millón de francos fue a parar a Delahaye gracias a su 12 cilindros.

Aunque modernizado, el Bugatti Tipo 59 no pudo luchar contra sus competidores, estaba profundamente incapacitado por una mala concepción frente a los modernos y competitivos “Flechas de Plata” de Mercedes y Auto Unión financiados por el régimen nazi. En 1934, pudo conseguir sólo dos victorias con Dreyfus en Bélgica y Wimille en Argelia. La trayectoria deportiva del Tipo 59 se paró en 1936, sin más éxitos.

Colección: OLA, México.

Bugatti Atlantic 1936. Escala 1:24

Para muchos es el auto más hermoso construido por el hombre. Y no les falta razón…  Haciendo un poco de historia hay que recordar que la crisis económica de Bugatti había llegado a un punto crítico en 1934, cuando las ventas cayeron de una forma tal que se estudiaba la posibilidad de cerrar la marca. En ese entonces, Jean Bugatti (el hijo de Ettore, el fundador) había asumido provisionalmente la responsabilidad de la creación de los nuevos autos. La serie 57 de Bugatti fue presentado en el Salón de París causando sensación: el 57 C, el 57 S, y el espectacular 57 SC Atlantic, nuestra reliquia en mención y considerado uno de los más bellos clásicos preguerra.

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Aunque la producción fue muy limitada (en total todos los modelos Tipo 57 no superaron las 40 unidades), la desesperación de los compradores permitió a Bugatti imponer exhorbitantes precios para este auto y así salvar la empresa. Fue tal el éxito, que se dice que la envidia cegó al padre y rompieron cualquier relación afectiva entre ellos.  El Bugatti Tipo 57 SC Atlantic Coupé tiene un motor de ocho cilindros en línea de 3257 cc de capacidad y 16 válvulas,  que con la ayuda de un compresor mecánico tipo Roots  proporciona la nada despreciable cifra de 210 cv. Gracias a la depurada carrocería y el bajo peso del automóvil, la prestaciones son altas, teniendo en cuenta el año de fabricación, con una velocidad máxima de 200 Km/h y una aceleración de 0 a 100 en 10 segundos.

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El chasis es el mismo que el usado en el Type 57 S, pero con una línea totalmente distinta. La peculiar estética del Atlantic, con su característica cresta que lo recorre longitudinalmente, se debe a la intención inicial de fabricar la carrocería del mismo en “electron”, una innovadora aleación de magnesio y aluminio que no admitía trabajar en ella de forma convencional. Aunque los modelos de producción finalmente se montaron en aluminio, se mantuvo por razones de imagen.

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Solo tres unidades se produjeron de esta exclusiva versión (cuatro si contamos el prototipo inicial, del que se desconoce su paradero) y desgraciadamente solo dos unidades han llegado hasta la actualidad, la tercera unidad quedo destruida en un accidente ferroviario en los años 50. De las dos unidades sobrevivientes una es de color negro y pertenece al prestigioso diseñador Ralf Lauren y la otra de color azul es del Dr. norteamericano Peter Williamson. Estas  dos unidades del Atlantic ganaron en los años 1990 y 2003 en el prestigioso Pebble Beach Concourse d’Elegance, donde se reunen los mejores clásicos preguerra.

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Colección: OLA, México

BUGATTI EB-110, 1992

Publicado: marzo 28, 2008 en BUGATTI
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Bugatti EB-110, 1992,  Escala 1:18

Su fundador fué Ettore Bugatti y nació para convertirse en la marca más prestigiosa de la época anterior a la Segunda Guerra Mundial, con unos vehículos que desafiaban la tecnología y el diseño de la época. Pero a pesar de que los modelos de Bugatti se encontraban entre los mejores de cada época, su precio hizo que la empresa rozara la ruina económica pasando desapercibida durante las siguientes decadas hasta el año de 1998 en que Volkswagen compra la compañia y hace despegar la tendencia a la creación de grandes superdeportivos.

El Bugatti EB-110, llamado ” el pequeño tigre ” se lanzo antes de que la compañia fuera comprada por la Volkswagen y se fabrico en Francia durante los años de 1992 a 1995, con motor V12 de 60 grados de 3500 cc con cuatro turbocompresores y 60 válvulas en posición central, una potencia de 560 hp con transmisión de seis velocidades, tracción integral en las cuatros ruedas, alcanzando una velocidad máxima de 342 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h en 3.5 segundos.

Este auto causo una gran impresión en el mundo del automovilismo debido a su sobresaliente diseño y características, perdurando desde su aparicion (1992) hasta nuestros dias, es una de las supermaquinas fabricadas por esta firma francesa,
presentado en Septiembre de 1991, conmemorando el centésimo décimo aniversario del nacimiento del creador de la marca, ETTORE BUGATTI (de ahì toma sus siglas EB 110).


Colección: OLA, México